La hipoteca
Hoy recibí un mail. Por una sentada popular el 14 de mayo para protestar contra las viviendas tan caras que hay en el país. Bueno, en algunas icudades como Madrid y Barcelona, están por los cielos. Tanto, que comprar un piso significa hipotecar hasta a tus hijos después de tu muerte.
Vi asombrada y con orgullo cómo los jóvenes franceses protestaban contra un contrato laboral pésimo. No sólo ellos, el resto de la sociedad se declaraba en huelga, para apoyar el futuro de sus hijos y jóvenes.
Y aquí no hacemos gran cosa. Nos limitamos a encogernos de hombros y aceptar lo que viene. Vamos al banco, pedimos la hipoteca, (a muchos no se la dan por su bajo sueldo) y acogemos la hipoteca como a uno más en la familia.
Una vez más, pensé en borrar este mail como hago con todos los forward que me llegan. Sin embargo, tras leerlo con calma, pensé que por una vez estaría muy bien el poder conseguir que todos los jóvenes de España nos uniéramos y protestáramos por nuestros derechos:
- no sólo una vivienda accesible sino también contratos laborales más decentes y un sueldo más digno para todos los jóvenes que cada día trabajamos tantas y tantas horas sin ser reconocidos.
Es difícil cambiar esta mentalidad tan apagada y la poca solidaridad que hay entre todos, pero si el 14 de mayo protestamos, estaría muy bien que lo hiciéramos todos.
No me imagino al transporte público apoyándonos, ni a las escuelas, ni a los comerciantes... sin embargo, si supieran que la nueva generación es el futuro, quizá entenderían que cuando envejezcan y quieran vivir en una residencia, por poner un ejemplo, quizá no hay ningún profesional que les pueda atender, ya que estaremos todos trabajando en un pizza hut por la mañana, en un call center por la tarde y en un bar por la noche para pagar la hipoteca.

